viernes, 1 de noviembre de 2013

Monedas descentralizadas en Minecraft (parte I).


Un juego es, en efecto, un claro ejemplo de un proceso en que la obediencia a normas comunes por parte de elementos que persiguen objetivos diferentes e incluso conflictivos, da como resultado el orden general.

-Friedrich Hayek.

El rompimiento unilateral por parte de los EEUU de los acuerdos de Breton-Woods marcó el inicio del uso masivo de dinero fiduciario y banca centralizada. Esto provocó que a las generaciones que nacieron a partir de esta época les cueste trabajo concebir la idea de monedas descentralizadas e incluso el propio concepto de dinero-mercancía. A menudo se dice que sin un gobierno que establezca las reglas del juego, sería imposible que la iniciativa privada pudiera establecer de manera efectiva una moneda que le permitiera realizar transacciones.

Una duda usual al respecto es esta: ¿como pueden millones de individuos, cada uno siguiendo su propio interes, establecer una moneda común para los intercambios? ¿que evitaría que al final tengamos una economía con 200 monedas diferentes, cada una intentando imponerse por sus respectivos defensores, haciendo increiblemente dificil el intento de realizar transacciones? Este problema es fácilmente resuelto cuando la moneda la emite la banca central: al tener el monopolio del dinero, el gobierno siempre puede por métodos coactivos forzar el uso de un único medio de cambio. La sociedad sin embargo puede también realizar el mismo proceso sin necesidad de una autoridad central coordinando el trabajo, y ejemplos hay, tanto en la vida real, como en el mundo virtual.

El juego de Minecraft (le dejamos la descripción a la wikipedia) tiene una modalidad en la que los jugadores pueden jugar en servidores masivos. Existen recursos que son abundantes (como el carbon o el hierro) y otros que son bastante menos comunes (como el diamante). Desde el momento que la gente empezó a jugar en servidores masivos surgió el comercio: a algunos jugadores les gusta minar y les aburre sembrar las granjas o juntar alimentos. A otros les desagrada lo primero, pero les gusta lo segundo. Resulta natural entonces que los jugadores comenzaran a comerciar mediante trueque, vendiendo productos que les sobraban a cambio de otros que necesitaban.

En las primeras versiones de Minecraft prácticamente todos los productos tenian algun uso como materia prima, bien para construir o para crear algun tipo de herramienta. Uno de los pocos items que no servían para absolutamente nada era la "slimeball" (a partir de ahora SB): una esfera verde que solo se podía obtener al encontrarse con una clase particular de monstruo (poco peligroso) que habita el subsuelo. Al morir soltaba una slimeball, y con ella no se podía producir nada, ni usarla para construir, ni como alimento. A pesar de su aparente inutilidad, la SB tenía dos características interesantes:

Era escasa: Al generarse los monstruos en el subsuelo, de manera aleatoria, y con una baja probabilidad de aparición, resultaba imposible producirlas de manera masiva, de modo que el jugador solo podía obtenerlas de manera casual cuando exploraba el subsuelo en busca de minerales.

Era portable: Las SB se podían apilar en muy poco espacio, lo que significaba que un jugador podía llevar una buena cantidad de ellas sin que esto terminara quitándole espacio en su inventario (que es siempre limitado).

Los jugadores se dieron cuenta de éstas dos características y algunos empezaron a guardar sus SB sin otro interes que el de atesorarlas (por ser escasas). Para la mayoría de los jugadores, sin embargo, seguía siendo basura inutil, de modo que no les importaba deshacerse de las que tenian a cambio de un poco de materia prima a la que sí le podían dar algun uso. Las SB ya no eran absolutamente inútiles: tenian valor para unos pocos, de modo que en lugar de tirarlas, los jugadores empezaron a guardarlas con la esperanza de encontrar ocasionalmente a algun loco que quisiera adquirirlas a cambio de buenos productos.

El uso de SB empezó a generalizarse: ya no la demandaban solo los primero jugadores que las atesoraban, sino también los que esperaban hacerse con algunas para venderselas a dichos jugadores (lo que hacía que ellos mismos las atesoraran también). Conforme más gente le daba valor, más interés existía por guardarlas, y de éste modo más gente empezaba a adoptarla. Sin necesidad de ningún tipo de acuerdo general y masivo, las características de las SB hicieron que de pronto ya en todo el mundo (virtual) la gente estuviera usando SB para comerciar.

El último paso no tardó en llegar. Durante el proceso de adopción generalizada, habian jugadores que las valoraban más que otros, de modo que mientras que algunos te daban un lingote de hierro a cambio de una SB, otros estaban dispuestos a darte dos lingotes. A los jugadores que pedian demasiadas SB a cambio de sus productos les costaba cada vez más trabajo vender. Los que pedían muy poco notaron que los vendian con demasiada facilidad y que podían darlos un poco más caro y aun así seguir vendiendo. De éste modo, los primeros jugadores comenzaron a vender más barato y los segundos más caro.

Con el tiempo los precios se estabilizaron alrededor de ciertos valores: surgieron los precios de mercado. Cuatro carbones (usados para cocinar y fundir minerales) a cambio de una slimeball, un diamante a cambio de 64 slimeballs, etc. Los jugadores primerizos podían usar estos precios de mercado como referencia para sus transacciones.

Al final, los desarrolladores de Minecraft introdujeron una actualización que pasó a cambiar totalmente las características de la SB: primero, que esta ya se podía usar como materia prima para crear algunos objetos útiles, y segundo y más importante, que los monstruos que te daban las SB se hicieron mucho más comunes. Al perder su característica de escases, la SB fue pronto abandonada como moneda de cambio (excepto en los servidores de versiones anteriores a la actualización).

El proceso descrito anteriormente es común no solo en actividades económicas, sino en toda clase de procesos sociales. Las cosas no necesitan ser planificadas para funcionar bien, la organización sigue siendo posible (y más aún) cuando se permite a los individuos actuar dentro de sus conocimientos y de manera libre, siguiendo sus intereses particulares. El concepto de orden espontaneo resulta central en la teoría del anarquismo de libre mercado, y si bien éste ejemplo resulta trivial, existen una infinidad más que podemos exhibir. Sin ir más lejos, el bitcoin está siguiendo exactamente el mismo proceso, e historicamente, el oro fue (y aun hoy sigue siendo) la moneda descentralizada por excelencia.

Las crisis económicas actuales, que se han hecho cada vez más comunes (y más profundas) desde la abolición del patron oro y la adopción del dinero fiduciario centralizado, son una elocuente muestra de la clase de "orden" que se obtiene cuando se intenta forzar acuerdos, y de sus consecuecias, estas sí, absolutamente reales. Los videojuegos, por cierto, también ofrecen buenos ejemplos de los desequilibrios económicos (y las consecuencias) que puede llegar a generar una autoridad central que impone y planifica mal el uso de una divisa. Los jugadores de Diablo III saben de lo que hablo (ver aqui).

El SB no era, por cierto, el unico producto candidato para ser usado como moneda, pero de las monedas alternativas en minecraft y el por qué de su fracaso como medio de cambio hablaremos en otra entrada.

Continuará...

sábado, 19 de octubre de 2013

La gente rica no genera puestos de trabajo.


En el año 2011 Nick Hanauer, un exitoso empresario de Seatle, ofreció una conferencia para TED Talks titulada "Rich People Don't Create Jobs" (la gente rica no crea puestos de trabajo). La conferencia no sentó muy bien al público medio de las TED Talks (gente de clase media-alta de tendencias liberales), de manera que fue eliminada de la plataforma en linea. Desde luego, en esta época es imposible banear algo de manera efectiva, de modo que puede encontrarse sin ningun problema. Vale mucho la pena verla:




Lo que Nick Hanauer dice tiene peso, puesto que no se trata del clásico progre resentido que no tiene idea de cómo funcionan los negocios, sino de un empresario exitoso que le ha visto las tripas al sistema. Hanauer despotrica contra las exenciones de impuestos a la gran empresa, exenciones que suelen venir acompañadas de un argumento tipo "subir impuestos a los ricos repercutirá de manera negativa en la generación de empleos" (la manera más rápida de convencerse de que dicho argumento es falaz es viendo simplemente las estadisticas de empleo en EEUU a lo largo de los años). Muchas cosas que dice Hanauer son ciertas, pero en mi opinion se equivoca en otras tantas (e igual de fundamentales). Y pues de eso vengo yo a hablarles.


Capitalistas vs Consumidores.

Para empezar, Hanauer hace una clara distincion entre dos tipos de personas: capitalistas (gente como él) y consumidores (los demás). Argumenta que no son los capitalistas quienes crean empleo abriendo sus empresas, sino los consumidores que adquieren sus productos y servicios. Sin consumidores, dice, no habrían capitalistas. Para ser justos, quienes hacen primero esa distincion entre capitalista y consumidor son los dueños de la gran empresa para poder justificar sus privilegios (no hay manera de justificar privilegios para tu grupo, si no puedes señalar especificamente a tu grupo). Hanauer sin embargo les sigue el juego y cae en las mismas trampas lógicas. Hacer una distincion entre capitalistas y consumidores es dividir a la población de una manera artificial y tendenciosa. Todos los consumidores son capitalistas, y todos los capitalistas son consumidores. Incluso la gran empresa consume, puesto que no se puede producir un celular de la nada. Por otro lado, tampoco hay manera de distinguir entre un consumidor individual y una empresa de una sola persona, pues en todo momento ambas entidades actúan de manera identica: preocupandose por minimizar costos y maximizar beneficios, por intercambiar productos o servicios para satisfacer sus necesidades, etc. Hanauer tiene razón en que no es un grupo en particular el que genera empleos, sino todo el ecosistema económico en su conjunto. Bien, ¿pues entonces qué necesidad hay de seguir separando el ecosistema en ballenas y todo lo demás?


Contratar gente es el último recurso de los capitalistas.

Esto es muy cierto. Por ejemplo, cuando una persona se propone hacer la comida, no contrata a un chef con el único proposito de generar empleo. Cuando uno piensa usar su automovil para dirigirse al trabajo, no contrata a un chofer para hacerlo. Si a una persona le resulta más económico hacer un trabajo sin tener que contratar a nadie, lo va a hacer, y pensará en contratar a alguien solamente cuando las ventajas de hacerlo compensen el gasto. ¿Por qué habría de ser entonces distinto con las empresas? ¿por qué no es reprochable que contratar gente sea el último recurso de los individuos, pero en cambio sí está muy mal que lo haga la empresa? Una vez más, Hanauer abusa de la división artificial que ha creado anteriormente: los capitalistas tienen obligaciones que los consumidores no tienen. Pero si ya vimos que no hay distincion alguna entre consumidor y capitalista, o entre individuo y empresa, entonces Hanauer se vería en la penosa necesidad de decantarse por solamente una de las dos opciones: o bien todos debemos tener en cuenta la creación de empleos y actuar de manera antieconómica y en perjuicio de nuestros propios intereses, o todos tenemos el derecho a tomar decisiones de acuerdo a lo que nos resulte económicamente más conveniente.


Los ricos tienen X veces más dinero que una persona normal, pero no consumen X veces más.

Los Keynesianos al rescate, la vieja idea de que el Dios-Consumo nos llevará a una mágica espiral de mayor consumo - aumento en la produccion- aumento en el empleo - mayor consumo. En efecto, Hanauer es muy rico, pero solo tiene 3 automoviles, y no 300. Tuvo mucho cuidado en no decir qué hace con el resto del dinero, porque entonces tendría que sacar el tema del ahorro y su necesidad dentro de la economía. Al final los ricos no consumen tanto como muchos quisieran, pero ahorran más. Si todos gastaramos el dinero para satisfacer exclusivamente las necesidades del momento, nadie podría ahorrar lo necesario para poner un solo puesto de Hot Dogs. Es el ahorro el que permite la acumulación de capital necesaria para invertir en nuevas ideas, nuevas empresas, nuevas tecnologías. La idea del capitalista guardando todo su oro en una bóveda cual Rico McPato es tan infantil que sorprende que a un empresario como Hanauer simplemente no le de vergüenza expresarla. Lo único que tiene para defender la idea de que el rico tiene "demasiado" dinero es una falacia de apelación a los sentimientos:

I can't buy enough of anything to make up for the fact that millions of unemployed and underemployed americans can't buy any new cars, any clothes or enjoying any meals out.

El hecho de que muchas personas no tengan lo necesario para sobrevivir no se va a arreglar con el truco barato de los multiplicadores económicos que, por cierto, se han venido usando ya durante muchos años con los efectos que el propio Hanauer nos muestra en las gráficas, pero desde luego, de eso él no habla. Nunca dejes que la realidad te estropee una buena historia.


La solución de Hanauer: ¡Más impuestos a los ricos!

¡El tio iba ganando la carrera y se cae en los últimos diez metros! Claro que los ricos son actualmente una clase que tiene trato preferencial a la hora de pagar impuestos. Claro que el tratarlos bien no tiene ningun efecto en la creación de empleos. Desde luego que no es justo que a la clase media la muelan a impuestos mientras los ricos se van de rositas. Es obvio que los políticos son unos hijos de puta que no sirven a los intereses generales. Tenía todos los elementos en la mesa, ¿y qué hizo? Los armó al revés: Concluyó que se tenía que aplicar un impuesto a los ricos, en lugar de reducir los impuestos a las demás personas.

Nada de reducir los impuestos a la clase media, nada de dejar que sean los capitalistas tanto en su forma de consumidores como de empresarios quienes elijan de manera libre cómo integrarse a su ecosistema económico. No, no, el gobierno esta jodiendo a la clase media con impuestos, de manera que lo que es justo es que se joda a los ricos también. Porque así lo dijo Hanauer: los ricos son privilegiados y la clase media castigada. En lugar de que también la clase media sea privilegiada, mejor vamos a hacer que los ricos sean castigados. Hanauer debe vivir en otro planeta para no ver lo que los gobiernos, particularmente el de EEUU, hacen con los impuestos. Lo ideal, según la solución de Hanauer, hubiera sido que los 845 mil millones de dolares que costó la guerra en Irak, o los 600 mil millones de dolares anuales que gasta su gobierno en concepto de "defensa" (que sería defensa si la usaran dentro de sus fronteras, pero bueno), hubieran sido financiados también por los ricos, en lugar de no haber sido financiados en absoluto.

Desde luego, resulta estúpido decir "oye, ¿por qué una persona, rica o pobre, debería de estar pagando semejantes despropositos? Si el gobierno está usando los impuestos para masacrar civiles, para implementar estados policiales y medidas fascistas, para castigar a los consumidores con todo tipo de regulaciones, lo justo sería que nadie pagara impuestos". El gobierno debe estar muy complacido al ver como Hanauer, Warren Buffet, Bill Gates y muchos otros empresarios han abandonado a los capitalistas (que incluyen, como ya dijimos a los consumidores) para pasarse al bando de los gobiernos, como si la clase política (esa sí una clase bien diferenciada del resto de pobres diablos que componen la sociedad) no fuera ya suficientemente privilegiada.

jueves, 17 de octubre de 2013

Renta basica universal (Parte I): El caso ideal.


En los últimos años ha cobrado fuerza (sobre todo en Europa que la esta pasando muy mal con su mal llamado "capitalismo") el concepto de Renta Básica Universal (a partir de ahora RBU). Vamos a tirar un poco de la wikipedia para que empecemos todos desde el mismo punto:

La renta básica universal (RB) o ingreso ciudadano (IC), según la define la Red Renta Básica, es un ingreso pagado por el estado, como derecho de ciudadanía, a cada miembro de pleno derecho o residente de la sociedad incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre o, dicho de otra forma, independientemente de cuáles puedan ser las otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quién conviva.

Pues eso, dinero gratis. La idea en un principio podria parecer bastante estúpida, o una genialidad, dependiendo de tu espectro ideologico. Pero desde mi humilde punto de vista, la idea ni es tan estúpida como para que pueda descartarse de inicio, ni es tan genial como nos la quieren vender los progres, y pues de eso vengo yo a hablarles. Vamos a ver primero por qué es una idea en principio loable. La gran mayoría de los que hablan en contra de la RBU, esgrimen siempre el mismo argumento:

Si la gente come gratis ya nadie (o al menos casi nadie) va a tener interés en salir a trabajar.

Quizá el lector haya escuchado hablar del juego de Bioshock. El juego trata sobre una ciudad submarina fundada por Randroides (en el juego no los llaman así, pero los propios autores confirmaron tiempo después que se basaron en Ayn Rand y sus seguidores objetivistas para hacer Rapture, la ciudad submarina) enemigos del colectivismo y el gobierno. Dado que la ciudad era submarina, incluso el aire que respirabas tenias que pagarlo, por lo que quien no trabajaba, incluso antes de morirse de hambre, se moria asfixiado. ¿A que viene el ejemplo? Imaginemos una sociedad como la de Rapture que perdió definitivamente contacto con el exterior por tanto tiempo que ya nadie recuerda que en una época las personas respiraban gratis. El hecho de que tengas que pagarte hasta tu oxígeno tiene serias desventajas, como uno probablemente ya pueda imaginarse.

Para empezar, una persona que no tiene oxígeno morirá en cuestión de minutos, de modo que imaginemos que un obrero en Rapture se queda desempleado, que no tiene un solo centavo en la cuenta del banco y apenas le quedan en su departamente un par de horas de oxígeno (tampoco podría ir en principio a algún lugar público por oxígeno gratis, pues en esta ciudad todo, desde los parques hasta los hospitales, está privatizado). Recurre al banco para pedir un prestamo de emergencia, pero el banquero, viendo la situacion del obrero, accede a prestarle dinero a intereses leoninos (digamos, del 1000% mensual). El obrero, no tienendo otra opcion que cerrar el trato en ese mismo momento para no morir sofocado en las proximas horas, accede. Quizá el obrero, de no tener esa inmediata necesidad de oxígeno, habría podido negociar condiciones más justas para el prestamo. O quizá ni siquiera hubiera necesitado el préstamo, quizá era realmente un obrero capaz y solo hubiera necesitado estar un par de semanas desempleado para encontrar un nuevo trabajo y poder seguir pagandose las cuentas.

Es sin duda lamentable ver cómo algunas personas deben aceptar tratos claramente injustos o trabajos a todas luces desagradables porque los obliga la necesidad del momento, de modo que un dia alguien propone una Renta Basica Universal que le permita a la gente pagar como mínimo sus cuentas del oxígeno para evitar éste tipo de situaciones y darle a los obreros un mayor márgen de maniobra a la hora de negociar prestamos, productos, servicios o salarios. Y entonces sale alguien y dice

Si la gente respira gratis ya nadie (o al menos casi nadie) va a tener interés en salir a trabajar.

Desde la superficie le diriamos a esa persona que no sea imbécil, que el hecho de respirar gratis no hace que uno ya se vaya a quedar contento en su sofá robandole el aire a los demás. "Bueno, pero eso es porque la gente todavia tiene que comer, si ya no tuvieran que pagarse la comida, ahora sí que se quedarían de weones". Pues no. La idea de que la gente es feliz solo con comida, agua y aire, es una idea tan estúpida que sólo los colectivistas (y no cualquier colectivista) se atreven a sugerir en serio que es esa la naturaleza del ser humano (los comunistas, en particular, suelen decir que la industrializacion es innecesaria y que lo único que necesita el ser humano para ser feliz es respirar, tragar, dormir y participar en las asambleas).

El ser humano tiene más necesidades que esas. Desde luego, las de comida y alimentacion, por ejemplo, son básicas, de modo que las personas gastan sus recursos en esas antes que en cualquier otra. Pero una vez que las tiene cubiertas, empiezan a pensar en satisfacer otras necesidades: necesidad de conocimiento, de una tele, de una casa, etc. Cada persona tendrá las suyas, de modo que es difícil generalizar, pero una teoría que se ajusta más o menos a la realidad, es la de la piramide de Maslow:


La Piramide de Necesidades de Maslow.


















Bajo el sistema actual, muchas de las necesidades fisiológicas (la base de nuestra piramide) son gratis, de modo que no haría una gran diferencia (en términos de quién trabaja y quién no) el que toda la base estuviera cubierta. Lo único que pasaría es que ese dinero que la gente gastaba en comprar alimentos, ahora lo va a gastar en las necesidades superiores de la pirámide y, en efecto, permitiría a la gente (sobre todo la de bajos recursos económicos) negociar préstamos y salarios más justos al no estar obligada por necesidades acuciantes de supervivencia.

Imaginemos entonces que existiera un elixir mágico que hiciera que la gente de pronto ya no tuviera necesidad de comer o beber nunca más (excepto quizá por simple placer), y que tuvieramos la posibilidad de darselo a todas y cada una de las personas del planeta, y a los que nazcan después. ¿Pasaría algo malo? ¡Desde luego que no! Todo lo contrario, la economía daría un gran salto, puesto que todos esos recursos que se gastaban en generar agua y alimentos, ahora podrán canalizarse a otras necesidades que la gente todavía tendrá que cubrir. Y dado que la supervivencia ya no está en juego, la gente podría negociar mejores salarios y condiciones de trabajo.

La idea es cojonuda, desde luego que sí. Y por la misma lógica, si de pronto existiera otro elixir que nos ayudara a cubrir las necesidades del segundo escalafon de la piramide, y luego del tercero, y así hasta que solo queden aquellas necesidades no materiales (respeto, creatividad, falta de prejuicios, etc), ¿tendría algo de malo? ¿La gente se dedicaría a aplastarse en su sofá? ¡Claro que no! Ahora todos saldríamos a hacer deportes, a convivir con los amigos y a discutir sobre la filosofía y el sentido de la vida... ¡como los griegos!

La historia me dá la razón. Los ciudadanos griegos no se quedaban sentados tragando papitas. Al contrario, eran gente que cultivaba por igual su cuerpo y su mente, que sabía manejar tan bien la lógica como el cincel. Una sociedad cuyos logros tardamos miles de años en igualar, y que todavía nos siguen asombrando. Ellos pudieron hacerlo gracias a los esclavos que los superaban en números de 10 a 1 y cuyo único derecho era básicamente morirse de hambre. Pero oigan, si quitamos ese pequeñisimo detalle, es indudable que nadie debería tener miedo a que la gente comience a araganear más de lo normal con una RBU. Además, la industrialización ha eliminado la necesidad de esclavos, de modo que las máquinas ya pueden satisfacer nuestras necesidades, ¿verdad? De modo que podemos volver a una nueva edad de oro donde la gente se dedique a hacer aquello que le gusta, como lo hicieron los griegos.

Bueno, ese es el caso ideal. La RBU suena de puta madre cuando la platicamos en términos de elixires milagrosos y máquinas capaces de hacer cualquier trabajo imaginable. En la siguiente entrada hablaremos de la RBU en el mundo real, donde no hay elixires ni máquinas superverstailes, superinteligentes y todopoderosas.

(continuará...)

sábado, 24 de agosto de 2013

La Cafe Ciencias, Ninel Conde y la Teoria Marxista del Valor.


Dicen los marxistas que el valor de un objeto/servicio esta directamente relacionado con la cantidad de trabajo necesario para producirlo. De este modo, si producir un hacha cuesta el mismo trabajo que producir 12 Kg de trigo, entonces un hacha y 12 Kg de trigo deberian tener un precio mas o menos equivalente. De este modo, el burgues que durante un periodo de escasez solo esta dispuesto a vender 12 Kg de trigo a cambio de 5 hachas, esta basicamente robando 4 hachas al pueblo. Todas las cosas que han requerido el mismo trabajo, deberían valer lo mismo.

Ahora miremos a Ninel Conde. Yo supongo que esas viejas gordas y peludas del Colectivo (inserte un nombre pomposo aqui) que te atienden en la cafeteria de mi querida Facultad de Ciencias (para lo que no estan familiarizados, toda esa cafeteria esta llevada por chavos comprometidos con la causa socialista), todas ellas orgullosas mujeres proletarias, estan de acuero con la teoría marxista del valor (sería pecado de otro modo). Pero si les preguntas su opinion sobre, por ejemplo, Ninel Conde, te dirán (probablemente) que es un asqueroso parasito que no debería ganar ni lo suficiente para comer. Despues de todo, ¿es justo llevar una vida más que digna por el simple hecho de posar en tanga y decir estupideces?

Bueno, es que Ninel no solo posa en tanga y dice estupideces. Estoy seguro de que, para tener el cuerpo que tiene, Ninel debe hacer mucho ejercicio todos los dias. El ejercicio requiere esfuerzo físico, y eso es trabajo, de acuerdo a la Teoría Marxista del Valor. Requiere también someterse constantemente a procedimientos dolorosos (como depilaciones o incluso cirugías estéticas), y tediosos (como estar horas frente al espejo para ser adecuadamente maquillada). Requiere privarse de muchas cosas deliciosas debido a la dieta estricta que debe respetar si no quiere tener esos kilitos de más que a las mujeres socialistas emancipadas de estas sociedad machista-capitalista no les molesta tener. Las señoritas socialistas en cambio trabajan su turno en la cafeteria y ahi se acabó su tiempo productivo, porque saliendo de ahi ya se pueden dedicar si quieren a fumar mota, rascarse la panza, echarse porras en sus circulos de discusión marxistas y oler mal (no digo que sea eso lo que hagan, desde luego que no).

De lo anterior es claro que si comparamos el trabajo que hacen las socialistas de la cafetería, con el constante trabajo que debe hacer Ninel Conde para ganarse el pan, resulta claro que Ninel trabaja más tiempo y más duro que cualquiera de ellas. No solo eso, sino que Ninel realmente no es dueña de sus herramientas de producción, lo que la convierte sin más miramientos en una mujer de la clase proletaria, mientras que los chavos de la cafetería son dueños de sus hornos, de sus cuchillos, de todo lo que usan y que, por si fuera poco, lo utilizan para vender un bien tan básico y necesario como la comida a cambio de ganancia, recurriendo a métodos donde explotan a otros miembros de la clase trabajadora mediante su sistema de "becas" (que no es más que darle una o dos miseras comidas al dia a los becarios a cambio de su trabajo en la cafeteria) lo que los convierte en capitalistas burgueses y explotadores (aunque creo que eso es redundante) en toda regla.

De este modo, la Teoría Marxista del Valor nos enseña que Ninel Conde es una proletaria explotada que merece un aplauso y mencion de honor por parte de los y las camaradas socialistas, mientras que esas burguesitas que administran la Cafe Ciencias merecen ser enviadas a un gulag por traicionar de ese modo la causa de la revolución. La gran mayoría de los socialistas no tiene nada, NADA que objetarle a Ninel Conde, ni siquiera el ser pendeja, porque de ser así... ¿estan acaso discriminando a un miembro de la clase trabajadora por ser ignorante? ¡HORROR! Por último, y no menos importante, Ninel Conde esta bue-ní-si-ma. Y como el marxismo es científico, todo este asunto ha quedado feliz y científicamente comprobado.


Invito a todas las camaradas marxistas que se atreven a denostar y burlarse de Ninel Conde a que igualen la cantidad de esfuerzo físico y horas-hombre que ella invierte para poder desempeñar adecuadamente sus funciones, esto es, su trabajo.

lunes, 22 de julio de 2013

El verdadero poder del voto.


Todos hemos oido hablar de la tercera ley de newton, cuya belleza reside en su simplicidad: a toda acción corresponde una reacción de la misma magnitud y sentido opuesto. Se pueden hablar mucho más de ello, se pueden agregar fórmulas, hipotesis adicionales, etc. Pero eso ya es trabajo de los físicos, porque en lenguaje arcano, es basicamente eso.

Pensemos un poco en las implicaciónes de dicha ley: nos dice que no puedes obtener grandes resultados con poco trabajo. Que si quieres, por ejemplo, destruir una casa, entonces te costará muchísimo trabajo. Bueno, puede no costarte trabajo, por ejemplo, si tiraras una pequeña bola de nieve desde la cima y colina abajo, esta podría crecer y obtener fuerza suficiente para destruir una casa que se encuentra en la base de la montaña. Pero aqui estamos obviando el trabajo previo, por ejemplo, el que nos costó subir hasta allá, o el de llevar toda esa nieve a la cima. Dicho trabajo lo hizo la naturaleza poco a poco, pero a fin de cuentas, alguien tuvo que hacerlo para que fuera para nosotros tan simple como dar el impulso inicial a esa pequeña bola de nieve. Si lo intentaramos varias veces, tarde o temprano nos quedariamos sin nieve, de modo que a partir de ese momento nos volvería a costar muchisimo esfuerzo tirar una casa.

El punto es que, salvo esos casos donde algo o alguien ya hizo la mayoría del trabajo y solo es cuestión de poner la maquinaria en marcha, en general para obtener grandes resultados es necesario invertir una cantidad equivalente de tiempo, energía, dinero o esfuerzo mental. Imaginemos que estamos en una isla desierta, ¿cuanto tiempo y trabajo tendríamos que gastar para tener seguridad alimentaria? ¿o para tener una cassa? Probablemente, requeriría un esfuerzo constante cada dia de nuestra vida. Y es que la seguridad alimentara o la posesión de un hogar es algo muy importante, y por lo tanto, es natural que requiera mucho esfuerzo conseguirlo.

Ahora pensemos en lo que podemos obtener de la siguiente acción: tomo un papel, escribo un tache en él, y lo deposito en una urna. No es mucho trabajo que digamos. Si quisiera obtener, por ejemplo, un salario haciendo dicho trabajo una y otra vez durante ocho horas diarias (suponiendo que alguien tuviera interes en pagarme por hacer tal cosa), en el mejor de los casos apenas obtendría suficiente para sobrevivir (excepto si fueras una persona muy importante firmando autografos, pero otra vez, estariamos obviando el trabajo previo que costó llegar a ser famoso). Ya ni hablemos de lo que podriamos conseguir haciendolo una vez cada seis años. Realmente, es una acción tan simple, irrelevante, y que requiere tan poco esfuerzo, que solo un necio consideraría que puede lograr algo útil con eso.

Bueno, dejenme hacer una corrección: solo un necio, y un demócrata. Porque el demócrata te dirá que cuando el papelito es una boleta electoral, y la urna en particular es una urna de votación, todo cambia. Entonces puedes obtener grandes cosas con tan poco esfuerzo. ¿Recuerdas el trabajo que te costaría una vivienda en la isla desierta? Pues olvidalo, porque ahora todos podemos tener seguridad alimentaria, seguridad física, derechos, vivienda y trabajo digno, etc, etc, etc, y solamente teniendo que depositar un papelito en una cajita cada seis años. Mola, ¿eh?

El democrata, desde luego, te dirá que no es así. Porque no solo estas votando, sino que también estas trabajando duro para el gobierno al que votas. Eso sin duda es cierto: actualmente a nivel mundial la gente debe pagar en promedio la tercera parte de su salario al Estado (de una manera u otra), esto quiere decir que el papelito en la urna realmente es como cuando pusimos esa pequeña bola de nieve en movimiento, el resto lo hizo nuestro trabajo duro. Trabajamos la tercera parte de nuestra vida laboral para hacer posible la democracia, ese es el trabajo previo.

El último razonamiento suena muy bien, pero hay un problema: en las dictaduras también pagas tus impuestos, en las dictaduras también trabajas una buena parte de tu vida para el Estado. Durante toda la historia, el ser humano ha trabajado (en algunos casos más que otros) para mantener una maquinaria que no suele regresar mucho al ciudadano común. Entre la Alemania Nazi y nuestro ideal de democracia hay un mundo de diferencia, y sin embargo, los dos sistemas tienen algo en común: el tiempo de nuestra vida que todos tuvimos que dedicar a mantener al Estado (en la Alemania nazi, de hecho, también votaban).

De modo que eso no puede ser la diferencia entre un sistema y otro. Podriamos decir que la diferencia es no tanto lo que el Estado nos quita, sino cómo lo usa. Eso tiene sentido: el Estado podría usar los recursos para construir hospitales en lugar de camaras de gas, pero ¿por qué habría de hacerlo? Requeriría una cantidad enorme de esfuerzo el hacer que un gobierno deje de matar gente para que empiece a proteger gente (o al reves). En el caso de Alemania, se requirió una guerra mundial, una Europa devastada y más o menos 60 millones de muertos para transformar la Alemania nazi en el sistema preocupado por sus ciudadanos que es hoy. Fue un costo altísimo, sin duda alguna.

Así que seguimos con el mismo problema: si todos los gobiernos, buenos o malos, trabajadores o flojos, respetuosos o invasivos, todos tienen en común los impuestos (y en muchos casos, también el voto), entonces lo que haga la diferencia entre uno y otro, lo que cambie al gobierno malo por uno bueno, tiene que venir de otro lado. Si no queremos vivir en una dictadura, entonces todos debemos trabajar mucho (aparte de lo que ya pagamos de impuestos) para poder lograrlo. O eso supondría uno. Y sin embargo, el democrata insiste en que no hace falta trabajar extra, que ya que el gobierno tiene todo ese dinero, incluso siendo un gobierno malo, aquella acción de tachar un papel nos va a traer todo lo demás: libertad, igualdad social, felicidad, honestidad y amor. Quizá no si ya llegamos al nivel de un gobierno genocida, dicen, pero sin duda alguna para un gobierno corrupto pero medianamente respetuoso como el nuestro. Las cosas más importantes de la vida, a cambio de un esfuerzo ínfimo.

Pues bien, yo no sé como alguien puede pensar en serio tal cosa. No imagino cómo alguien honestamente puede decir "eh, que sí, que este pais va mal, pero va mal porque muchos no votan. Si votaran, entonces las cosas serían distintas". Es decir, joder, estamos hablando de depositar 60 millones de papeles en no sé cuantas cajas, cada 6 años. Si calculamos cuánto esfuerzo es eso, las cuentas, simplemente, no salen. ¡Es que no salen! Que si, amigos demócratas, que yo sé que tienen toda una rocambolesca teoría sobre cómo el voto actua para mejorar paulatinamente el sistema, tal vez no hoy, tal vez no mañana, pero algun día. Pero la realidad es que la energia invertida no les va a dar para mucho. Acción y reacción, se llama. Una cosa a tomar en cuenta las próximas elecciones.

Que sí, que subir eso hasta allá arriba te va a costar  más que un voto.

martes, 2 de julio de 2013

Bodenheimer sobre la anarquía.


En su libro Teoría del Derecho, Edgar Bodenheimer ofrece una introducción amena y clara sobre la historia y teoría de las distintas fuentes del derecho, tema del que ya hablamos largo y tendido en entradas anteriores. El libro me pareció una delicia (la gente insiste en que estoy siendo sarcástico, pero les juro que no es así), y lo considero una lectura recomendada para todos aquellos interesados en tener nociones básicas sobre un tema tan interesante como lo es la filosofía detrás de la ley. Me pareció muy mal, sin embargo, que de las 400 páginas del libro, le dedicara solamente dos de ellas a la anarquía, de modo que en esta ocasión quiero tomarme el tiempo de revisar con un poco de detalle un par de fragmentos que Bodenheimer escribió al respecto.

Comienza el autor diciendo:

La anarquía significa una situación social en la que se da a todos los miembros de la comunidad un poder ilimitado. Donde impera la anarquía no hay reglas coactivas que todo individuo esté obligado a reconocer y obedecer. Todo el mundo es libre de hacer lo que quiera. No hay Estado o gobierno que imponga límites al ejercicio arbitrario de ese poder.

Resulta gracioso que un destacado teórico del derecho conserve la visión de primaria de la anarquía (en esencia, una guerra salvaje de todos contra todos). Para empezar, es falso que todos los miembros de la comunidad tienen un poder ilimitado. Por simple lógica, el poder que cada persona u organización tiene, sea cual sea el sistema, es siempre limitado, bien por la propia naturaleza, o porque dicho poder inmediatamente chocará con el poder de otro, de manera que hablar de "poder ilimitado" resulta tramposo. Si bien es cierto que en la anarquía no hay reglas coactivas hechas para todos los individuos (recordemos que coacción significa iniciar la violencia contra otra persona para que esta actue de cierta manera), de esto no se puede concluir que cada quién es libre de hacer lo que quiera. Bajo anarcocapitalismo, si dañas la propiedad de alguien, tendrás que pagar una compensación o arriesgarte a las consecuencias. Bajo anarcocomunismo, si actuas en contra de las reglas generales de la comunidad, te arriesgas a dejar de recibir el apoyo de los demás miembros de la comunidad o de plano a ser expulsado. El hecho de tener que responder (de un modo u otro) por tus acciones significa que no eres libre de hacer lo que se te antoje, a pesar de que no hayan reglas coactivas que te obliguen a actuar de un modo u otro. Quizá convenga ejemplificarlo con una situación trivial pero ilustrativa: si vas a una fiesta, no hay gente armada o con un garrote obligando a la gente a comportarse. Se espera de cada invitado un mínimo respeto hacia el anfitrion y hacia las demás personas, y la gente en general acata las convenciones sociales porque el castigo por no hacerlo es la desaprobación y el ostracismo. En una fiesta no hay reglas coactivas, pero no por eso la gente va y se caga en el jardín del anfitrión.

Es extremadamente improbable que la eliminación total del Estado produjese una libre y aromoniosa cooperación entre los hombres. La naturaleza humana no tiene las características que le atribuyen los anarquistas colectivistas, y no tenemos motivo alguno para suponer que pueda cambiar radicalmente. La convicción de Spinoza de que en un estado de anarquía cada individuo trataría de extender su poder hasta donde le fuera factible y habría, por ende, de chocar con otros individuos, está más cerca de la verdad que cualquier creencia en la bondad inherente de la naturaleza humana. Spinoza supone con razón que el resultado final de una situación anárquica sería un régimen político en el que habría de surgir como conquistador un hombre que establecería su dominio sobre los demás.

Aqui el problema es que solo habla de anarcocomunismo sin considerar cualquier otra variante del anarquismo. Es en efecto extremadamente difícil que un sistema sin propiedad privada pueda funcionar de manera armoniosa, pero esa no es la única propuesta de anarquismo. Existen ejemplos históricos de sistemas de propiedad privada sin gobierno que han funcionado de una manera mucho más pacífica que sus vecinos estatistas. Al lector interesado en algun ejemplo sobre este aspecto, se le invita a revisar este artículo, sobre cómo la expansión hacia el Oeste en Norteamérica avanzó mucho más rápido de lo que el propio gobierno podía expandirse, lo que dio lugar a sistemas de ley y seguridad privada, esto es, anarcocapitalismo.

Por otro lado, hay que dejar claro que la anarquía no transforma mágicamente una sociedad violenta y carroñera en un conjunto de individuos ordenados y pacíficos. Cuando la sociedad está convencida de que necesita un gobierno, y este desaparece, lo único que pasa es que inmediatamente surgen facciones que luchan por formar uno, que es, básicamente, lo que está pasando en Somalia (donde actualmente no hay gobierno, pero sí varias mafias intentando llegar al poder). La anarquía es un sistema que bajo ciertas condiciones puede funcionar, condiciones que, en mi opinion, no se dan todavía en ningúna nación del planeta. Pero esto no quiere decir que nunca será posible, o que requeriría un cambio radical en la naturaleza humana. La humanidad no habría podido abolir la esclavitud hace dos mil años, de modo que en esa época hubo toda clase de pensadores que, al igual que Bodenheimer hace con el Estado, defendieron la esclavitud como un orden natural, y afirmaron que la naturaleza del hombre no era tan noble como para intentar aboliar ésta práctica. Pero la sociedad evoluciona, y el esclavismo, que era una cosa absolutamente común y natural hace apenas 300 años (como lo son actualmente los gobiernos), hoy es vista como una aberración.

En cierta forma no se puede culpar a Bodenheimer por ver con recelo la idea de anarquía. Un poco de investigación revela que se vió obligado a huir de Alemania con el ascenso del nazismo y de hecho fue invitado a tomar parte en los juicios de Nuremberg debido a su alto grado de conocimiento de las leyes nazis. No sorprende que su propia experiencia le mostrara lo peligroso que puede llegar a ser un sistema legislativo que no está perfectamente balanceado con toda clase de contrapesos e instituciones que se vigilan constantemente unas a otras. A menudo nuestro propio contexto histórico nos llena de prejuicios de los que es muy difícil desprendernos, de modo que no sorprende que cuando llegó el momento de hablar de anarquía, el autor simplemente hiciera a un lado la idea sin más miramientos.

Un estudio teórico cuidadoso de la ley sin gobierno requiere no solamente conocimientos de teoría e historia del derecho (como sin duda los tenía Bodenheimer), sino también (y quizá más aún) de conocimientos sólidos de economía y praxeología. En ese sentido, la escuela austriaca de economía estuvo siempre en mucha mejor posición para hablar de los sistemas de ley privados sin necesidad de recurrir a prejuicios e ideas preconcebidas o heredadas por contexto. Al final, sea o no adecuada o posible la ley bajo anarquía, una cosa sí es segura: requieres mucho más que dos páginas para llegar a una conclusión que pretenda ser acertada.

lunes, 24 de junio de 2013

El niño genio de Michoacán


El caso de Luis Roberto Ramirez, el llamado "niño genio de Michoacán", ilustra a la perfección el subdesarrollo intelectual y moral de la sociedad mexicana. Vamos a establecer el contexto: En Michoacán está este muchacho de 11 años que empezó a dar de qué hablar cuando se descubriera que es extremadamente inteligente, con un IQ similar al de Albert Einstein, y que tal era su inteligencia, que ya habia sido aceptado en Harvard y pronto iría a estudiar a tan prestigiosa universidad... y pues ya, eso fue todo. Toda la notoriedad de este niño, y eso debe quedar claro, surgió del hecho de que iba a ir a Harvard a la edad de 11 años.

La cosa hubiera tenido algo de loable si al menos hubiera sido cierto el asunto de Harvard, pero resultó que no. Al parecer, todo esto fue un bulo hecho por los padres para darle fama al muchacho. Después de que desde la misma universidad de Harvard se desmintieran tales afirmaciones, vino la siguiente jugada mediatica: una investigación realizada por el muchacho a los 8 años que podría ser publicada en Nature (aqui la noticia).

Aqui ya de plano estamos ante un problema de ejercicio periodistico. Resulta un sintoma claro de la ignorancia científica de los periodistas el que suelten una estupidez tan grande como "niño demuestra científicamente", cuando su trabajo no ha pasado un debido proceso de revisión por pares o cualquier otro de los protocolo requeridos para soltar un término tan fuerte como "demostrado científicamente" (a estos idiotas los ves luego publicando bulos de magufos que demuestran científicamente que las piramides las construyeron los extraterrestres). Por otro lado, vamos a mostrar a continuación una lista de otras cosas que podrían pasar:

- Yo podría ganar el pullitzer con este artículo de investigación.
- Yo podría viajar al espacio en los próximos años.
- Yo podría ganarle a Usain Bolt en los 100 metros.

Creo que resulta claro (si no lo era ya), el término "podría" es tan ambiguo y abierto que difícilmente puede ser tomado en cuenta para cualquier cosa seria. No es motivo de orgullo que estes haciendo investigación que podría curar el cáncer, lo que resulta un logro es encontrar la cura. No resulta un logro tener un IQ de 1250, lo que es un logro es usarlo para ofrecer algo a la humanidad. Pero la mentalidad del mexicano no funciona así. Para el mexicano, lo importante es tener algo para presumir y darse golpes de pechito. Tenemos un niño en Michoacán que pudo haber ido a Harvard, y que escribió un articulo que podría ser publicado en Nature. Pero hasta ahora el niño sigue siendo tan inútil como cualquier otro escolapio. Eso sí, es un inútil muy inteligente, de modo que, ¿qué sentido tiene hacerle publicidad?

Desde luego, no ataco al niño ni creo que a él se le deba reprochar nada. El hecho de que un niño sea un inútil muy inteligente no es para nada extraño ni deleznable, pues el niño todavía se encuentra en su etapa formativa y por lo tanto no se debería esperar de él grandes cosas en ese momento. A quienes ataco es a los padres por querer obtener publicidad gratis a costa de poner al niño en una situación tan lamentable, y a los periodistas que primero se tragaron la noticia de Harvard sin siquiera tomarse la molestia de llamar a la universidad para confirmarlo (esos mismos "periodistas" que no se toman la molestia de hacer su trabajo como la profesión lo exige, son los que ves más tarde quejandose porque al periodista le pagan cacahuates), y que después soltaron sin mayor reflexión que el hecho de iniciar un trámite para que tu paper salga en Nature es prueba irrefutable de que lo que dices no es simple basura. El caso del niño genio de Michoacan, más que hacernos sentir orgullosos, debería darnos vergüenza.

sábado, 11 de mayo de 2013

En Francia hay mala mota, pero buena cocaína.


No hay que tener contactos en la DEA para saber que en Francia el cannabis que puedes conseguir en el mercado negro (el único lugar donde puedes conseguirlo) es de una calidad deficiente comparado con el que se produce en México. Pues bien, ¿a qué se debe esto? Desde luego no es culpa del clima. En Francia tampoco se da muy bien el cacao, pero nadie se queja del chocolate Frances. O al menos nadie que conozca.

Recordemos que en Francia siempre ha existido un fuerte sentimiento nacionalista que se hizo incluso más pronunciado tras la Segunda Guerra Mundial. El nacionalismo, como la historia nos ha demostrado, no es precisamente un buen caldo de cultivo para las nuevas ideas, de modo que la sociedad francesa, y en particular el gobierno frances, estuvo dominado desde la segunda guerra por los conservadores (tendencia que cambió con la llegada del partido socialista a la presidencia, aunque con reservas). Y ya sabemos la manera como los conservadores satanizan toda clase de cosas buena onda, como el consumo de marihuana o el matrimonio entre personas del mismo sexo. El punto es, que en Francia está penado no solo el tráfico de drogas (hasta 5 años de cárcel), sino también el consumo (hasta un año de cárcel).

Desde luego, eso no ha evitado que Francia sea uno de los mayores consumidores de cannabis de la UE, porque si la sociedad quiere consumir drogas, las va a consumir sin importar cuán bien intencionadas fueran tus leyes. De modo que los franceses siguen consumiendo cannabis, pero debido a la prohibición éste no puede ser producido en condiciones óptimas dentro de el país (por el riesgo a ser descubiertos).

Y tampoco puede ser traido, por ejemplo, de México, donde la mota se da muy bien, debido a que al ser una droga relativamente suave, se requeriría pasar cantidades demasiado grandes por las aduanas, aumentando el riesgo de ser descubiertas, de modo que el beneficio no suele compensar los costos. Y como siempre será más fácil esconder en un cargamento una droga concentrada y potente como la cocaina (pues requiere menos espacio), el resultado es que la importación de marihuana queda relegada, y en su lugar tienes un mercado inundado por cocaína, esa sí, de excelente calidad.

Gracias, honorable gobierno de Francia. No sé como, pero estoy seguro de que de alguna manera tus ciudadanos estan mejor que cuando simplemente podían conseguir la mota que quisieran y no tenían que elegir entre mota de mala calidad o desplazar el consumo hacia las drogas fuertes.


There I fixed it...


martes, 16 de abril de 2013

Buscando a Dios, se encontró a si mismo.


La naturaleza transforma, pero no crea nada. Son los Dioses los que crean, los que pueden tomar algo totalmente amorfo y aleatorio, y darle una forma y un propósito. El Dios crea y transforma. Levanta estructuras infinitamente mas grandes que él mismo, e infinitamente más pequeñas. La naturaleza nunca es consciente, es el Dios el que adquiere consciencia, de sí mismo y del universo que le dio forma; el que desentierra sus propias leyes, y cambia su propia esencia. La naturaleza no puede conquistar nada, porque ya lo permea todo. El Dios conquista, se expande, lleva con él su naturaleza divina y sus propositos, sembrando vida, y orden. La naturaleza no toma decisiones, ni tiene que lidiar con las consecuencias de sus acciones: es amoral. Son los Dioses los que hacen elecciones, los que deciden cargar con su conciencia, y con sus decisiones. El Dios reconoce que no hay un juez superior a él, que se debe juzgar a sí mismo: por eso es un Dios. Sabe que no hay Dioses más grandes que otros, y por lo tanto, cuando en medio de su soledad tiene la fortuna de encontrarse con un semejante, lo trata como si fuera su hermano, como si fuera él mismo.

Todos nacemos siendo Dioses, pero cargar con dicha naturaleza es difícil, es muy, muy difícil. Al final, la mayoría moriremos como simples humanos. Pero los que lucharon, los que no se rindieron, ellos conseguirán su característica final, la que todo hombre invariablemente ha terminado por asociar a lo divino: la inmortalidad. Ellos nunca se van, porque sus creaciones, sus ideas, esas se quedan.


     

miércoles, 10 de abril de 2013

Lógica para objetivistas: los monopolios que deben ser.


Recordemos que los objetivistas afirman que los libertarios son unos hipies ridículos, colectivistas y enemigos de la razón, porque afirman que incluso un gobierno mínimo (aquel que solamente se encarga de el uso de la violencia, la ley y la justicia) es malvado e innecesario. Los objetivistas insisten en que el gobierno debe mantener esos tres monopolios porque de otro modo la sociedad se hundiría en el caos. Vamos a ver cuan congruentes son los objetivistas con su idea de monopolio.

¿Respeta el minarquismo la idea de un monopolio de la violencia?

Los objetivistas dicen, estas convencidos de que una persona no puede tomarse la ley por su propia mano, pero al mismo tiempo, afirman que todo ciudadanos debe tener el derecho no solo a portar armas, sino a usarlas para la legítima defensa... a ver... ¿que?

Enunciemos la verdad más verdadera de la que se desprende toda la filosofía de Ayn Rand: A es A, una cosa es ella misma. A no puede ser B, ni puede ser al mismo tiempo A y no A, y quien afirma eso es un enemigo de la razón, esto es, un colectivista... ejem... bien, ¿pues entonces qué coños consideran ellos un "monopolio"? Un monopolio es un monopolio, el monopolio de la fuerza es no permitir a nadie usar la fuerza, más que al Estado. Si permites que alguien la use y no lo castigas, entonces lo tuyo no es monopolio. Se pone mejor, porque los objetivistas afirman, además, que es legítima la formación de cuerpos de seguridad privados, siempre y cuando estos estén sometidos al escrutinio y control estatal (esto es, su control). Pero se trataría de particulares ejerciendo la violencia después de todo, por más que después tengan que demostrar que la violencia estaba justificada. Entonces, ¿siempre sí se permite que un particular ejerza la violencia?

Sí, dicen ellos, porque al final, si mataste a un ladrón que entró a tu casa a robar, entonces la policía llegará y decidirá si estaba justificada tu acción, es decir, que en efecto puedes usar la fuerza letal contra alguien que intenta matarte, pero no ante alguien que solo quiere darte un trompón, y para distinguir justamente un caso del otro, está la ley objetiva objetivista que mantiene el equilibrio en la fuerza. Vale, muchachos, ¡pues entonces lo suyo no es el monopolio de la violencia, sino de la ley!

¿Respeta el minarquismo la idea de un monopolio de la ley?

Así que el minarquismo no es realmente un monopolio de la violencia, sino algún tipo de quimera entre monopolio estatal y servicios privados. Así, igualitos que cuando un gobierno nacionaliza el acero y sigue permitiendo la producción privada de metal.

¿Que tal con el monopolio de la ley? Podríamos pensar que el gobierno es un aparato represivo que permite a otros ejercer la violencia, pero mantiene todo bajo control gracias a que mantiene el control de la ley que, dicen los objetivistas, debe ser objetiva (o sea, formulada por ellos). ¿Pero es cierto de verdad que en el minarquismo el gobierno mantiene el monopolio de la ley?

Recordemos cómo hablan los objetivistas de los contratos: que son acuerdos casi sagrados que los hombres deben respetar. ¿Pero qué es una ley? ¿no es un dictado que se debe respetar? ¿y no son entonces los contratos, por su propia naturaleza, una ley hecha a la medida por particulares que las partes involucradas deben respetar una vez que la aceptan? Si los minarquistas de verdad se empeñaran en poner la ley, toda la ley, bajo un control objetivo, entonces se deberían prohibir los contratos privados (donde, de acuerdo a su visión de la ley privada, reinaría el caos, la subjetividad y la desintegración mental, y se vería toda clase de contratos estrambóticos donde las personas se obligaran a caminar de cabeza y los sandwiches se comerían a la gente), y deberían ser sustituidos por contratos estatales, es decir, que las dos partes involucradas tuvieran que ir a un juzgado (o lo que sea), explicar a un legislador las necesidades y compromisos que cada parte desea tomar, y éste haría una ley específicamente para ellos que los obligara a cumplir dicho acuerdo. Pero los contratos no funcionan así. Para los objetivistas, dos industriales no necesitan permiso alguno para celebrar un contrato, es decir, hacer una ley sin supervisión estatal. Dos particulares recurren a un juez solo si una de las partes viola el contrato, pero si no es así, el gobierno ni siquiera tiene por qué enterarse que dicho contrato existía. Al final, el gobierno permite que cada particular haga una ley, y el gobierno está para juzgar cuándo un contrato ha sido efectivamente violado, y actuar en consecuencia. Vale, muchachos, ¡pues entonces lo suyo tampoco es un monopolio de la ley, sino del arbitraje!

¿Respeta el minarquismo la idea de un monopolio del arbitraje?

Recordemos que con arbitraje nos referimos a un servicio por el cual se media entre dos individuos/organizaciones particulares en conflicto y/o se da un veredicto en favor de alguna de las partes, de acuerdo a lo que, a juicio del arbitro (o juez, si se trata de arbitraje gubernamental), resulta más apegado a la ley. ¿A que nos referimos con arbitraje privado? Pues a eso precisamente: dos personas o empresas que se encuentran en un conflicto buscan un tercero para que arbitre para ellos, y a quien pagan por su servicio. Ahora bien, si buscan cualquier referencia u opinion de los objetivistas en su página oficial, no encontrarán practicamente ninguna posición respecto a los tribunales privados de arbitraje.

Como premio de consolación, podemos intentar conjeturar qué opinaría Ayn Rand sobre éstos tribunales privados: supongo que algo como que la idea del arbitraje privado es maligna y pecaminosa, que quienes la defienden son unos colectivistas, subjetivistas amantes de la desintegración mental y enemigos de todo lo que es bueno y objetivo, unos odiosos hipies que... humm... vale, mejor no le preguntemos a Ayn Rand.

Supongamos que dos particulares recurren a un servicio privado de arbitraje, como fue mi caso en una ocasión. ¿Debería un gobierno minarquista castigarnos a las partes en disputa o al particular que aceptó arbitrar por nosotros? Si los objetivistas afirman que un crimen sin víctimas no puede ser considerado un crimen (y con razón), ¿por qué arbitrar sí debería serlo? Y es que al final, practicamente todo el arbitraje que se realiza en el mundo es arbitraje privado. ¿Cuantas disputas ha zanjado el lector a lo largo de su vida? Y de todas ellas, ¿en cuántas tuvo que recurrir a un juez estatal? Los objetivistas no serían tan idiotas como para afirmar que de verdad toda disputa debe ser arbitrada por un juez estatal, y sin embargo, justamente en eso consistiría un monopolio del arbitraje.

¿Pues entonces qué tipo de monopolio busca el minarquismo?

Ninguno, así de simple. Al final, los propios objetivistas se pasan por el forro cada uno de sus monopolios y aceptan que, en la práctica y dentro de su propio sistema, el gobierno no tiene el monopolio de nada. ¿Qué buscan entonces con su idea de gobierno? Simplemente, lo que ellos mismos declaran: poner la violencia, la ley y el arbitraje bajo un control "objetivo", es decir, su control. Un lugar privilegiado en la cima de la colina que les permita vigilar a todos desde lo alto y sentirse seguros de sus enemigos colectivistas (por eso de que su paranoia los hace ver colectivismo por todos lados).

Dicen que Ayn Rand es la Marx de los ricos. Y no les falta razón: su idea de una dictadura de los objetivistas se parece en muchos aspectos a la dictadura del proletariado: un aparato estatal mimandolos, cuidandolos y protegiendolos de todo mal, por eso de que ellos, los hombres geniales que sostienen al mundo, son indispensables. Pero sobre esas similitudes ya hablaremos en otra ocasión.

domingo, 7 de abril de 2013

El marxismo usa el método científico.


Dicen los marxistas que, a la hora de explicar el mundo, el marxismo es superior a la escuela austriaca porque el primero se sirve del método científico, mientras que la escuela austriaca no tiene empacho en decir que el método científico es simplemente inaplicable al problema de la evolución de las sociedades. Pues bien, cualquiera que se tome la molestia de discutir con un marxista en algún foro se dará cuenta de cuánto espíritu científico tienen estos muchachos.

Aunque las falacias ad hominem no nos sirven para probar ni refutar ninguna teoría, el hecho de que los marxistas se comporten más como hoolygans (censurando, tachandote de burgues en lugar de argumentar, ignorando la evidencia, ofreciendo apoyo incondicional a dictadores que se dicen de izquierda, etc), nos da fuertes pistas de hacia donde van los tiros. Y es que si nos fijamos cómo funciona la ciencia, y luego volteamos a ver cómo funciona el marxismo, notamos algunas sutiles diferencias:

1. En el método científico uno comete errores. Despues de todo, si el ser humano fuera infalible, no necesitaríamos método científico. Éste existe precisamente para poder darnos cuenta cuando hemos cometido un error, para de este modo poder refinar nuestra teoría. De este modo, vemos cómo a lo largo de la historia diversas teorías se han demostrado falsas, lo que ha ayudado a mejorar nuestra comprensión del universo.

Pero en el marxismo no, ahí no. Porque el marxismo es científico, por lo tanto es infalible (dicen ellos), y debido a esto, no es raro ver en mi facultad a los amigos marxistas organizando conferencias con nombres pomposos tipo "la vigencia del marxismo en el siglo XXI". ¿Nada que corregir? ¿en serio? Sí, en serio, y si te atreves a ponerle en duda, eres un burgues que de ciencia nada sabe. Yo también voy a organizar una conferencia en la facultad de ciencias: la vigencia del geocentrismo en el siglo XXI, a ver cómo se lo toman.

2. En el método científico uno contrasta sus predicciones con la realidad. Dijo Albert Einstein que la velocidad de la luz es constante respecto a cualquier sistema de referencia. En lugar de tener que tragarnos la teoría sin rechistar para no parecer traidores, una y otra vez dicha teoría fue puesta a prueba en diversos experimentos, y esta salió reforzada. Más aún, dicha teoría ayudó a explicar diversos fenómenes para los cuales antes no había explicación. El solo hecho de que durante un experimento dicha teoría no aplicara, hubiera puesto de cabeza a la relatividad, y habría hecho necesario volver a las fórmulas para intentar explicar dónde estuvo el error, o de plano rechazarla. En la ciencia, una teoría se apoya no solo en las confirmaciónes sino también, y más importante aún, en que no haya sido experimentalmente refutada (el nombre formal para este modo de proceder es el de falsacionismo, y es tan fundamental en la ciencia porque de otro modo practicamente cualquier falsedad podría ser demostrada simplemente escogiendo la evidencia que confirme dicha teoría).

Pero en el marxismo no, ahí no. Recordemos que, una vez hecha su teoría acerca del capitalismo, Marx como todo buen científico hizo una predicción: que al llevar el capitalismo a una concentración cada vez mayor de la riqueza, lo que llevaría inexorablemente a la rebelión del proletariado y de ahí al socialismo, lo más natural era que el primer país donde los trabajadores se levantarían en contra de la opresión del capital sería justamente en el país más capitalista de todos, es decir, que la primera revolución del proletariado se llevaría a cabo ni más ni menos que en EUA. Al final resultó que la revolución se dió justamente en todo lo contrario a un país capitalista, es decir, una monarquía absolutista cuya economía era en su gran mayoría agraria y de autoconsumo.

Ahora imaginense lo grave que sería esto si el marxismo fuera de verdad una ciencia: toda la teoría nos lleva a concluir algo que no solo no pasó, sino que salió justo al contrario de como dijimos que pasaría. ¿Como reacciona la comunidad científica en estos casos? Se reuniría de emergencia toda la comunidad internacional, analizaría el error y se pondrían todos como locos a buscar qué es lo que falló en la teoría, para poder hacer las correcciones necesarias. El Capital dejaría de ser usado para explicar el marxismo, y en cambio nuevas teorías y nuevos personajes habrían propuesto nuevos modos de entender la lucha de clases. En cambio, ¿que dijeron los marxistas? Algo así como "bueno, vale, nuestra teoría no logró hacer una predicción acertada, pero... pero olvida eso, ¡mira, mira por acá, aquí sí que acertó en su predicción!". El viejo amigo sesgo de confirmación al rescate. Todo muy científico, vaya. 

3. En el método científico la verdad es la verdad. Suena algo tan obvio que pareciera que no hace falta decirlo: una cosa es correcta o no lo es, te sirve para explicar el mundo, o no te sirve. Si Walter Mercado hubiera hecho él solito toda la termodinámica moderna, el hecho de que fuera un magufo no habría invalidado la propia termodinámica, porque las leyes naturales están ahí, y son algo que trascienden al hombre, quién no hace más que desenterrarlas y usarlas. Las leyes del universo carecen de toda ideología.

Pero en el marxismo no, ahí no. Ahí la realidad no existe como algo independiente del hombre, sino como una esclava de la ideología, que necesita su permiso para poder ser. Así, los marxistas llegaron a afirmar sin empacho que la termodinámica era una "ciencia burguesa", porque fue hecha específicamente para los amos del capital (porque ayuda a construir motores de combustion interna represivos y todo eso), y que de haberse desarrollado bajo la dictadura del proletariado, una termodinámica distinta, más humana, habría sido creada. Bajo la lógica de los marxistas, la verdad no existe por sí misma, sino que hay la que ayuda al proletario a conseguir su objetivo final (verdad buena), y la que no (verdad mala), y desde luego, eso depende de quién la haya dicho, y para quién.

Ciencia vs religión: diagrama de flujo explicativo.
Visto así, ¿a cual de los dos procedimientos se apegan más los marxistas? ¿podría usted imaginar cómo sería la ciencia si se la dejara en manos de estos tios? Si le interesa, aquí hay un ejemplo.


jueves, 21 de marzo de 2013

Lógica para objetivistas: los gobiernos.


Los objetivistas odian las regulaciones gubernamentales, y se oponen a la intrusión del gobierno en la economía y los mercados. Recordemos que los objetivistas se consideran, cómo no, personas con mucho criterio y sobre todo, como su nombre lo indica, muy objetivos a la hora de interpretar la realidad (sigo buscando alguien que no se considere una persona harto racional). Se consideran, de hecho, tan sapientes, que al igual que los socialistas saben lo que se debe hacer en todos los aspectos de la vida, y consideran malas personas a todos los que no concuerden con ellos. Como para ellos, "colectivista" es sinónimo de "malo", siempre encuentran la forma de llamar colectivistas a aquellos que no están de acuerdo con sus ideas. Y con "sus ideas", me refiero a todas sus ideas. Porque tu puedes ser defensor del capitalismo y un asiduo defensor del individualismo, pero si crees que los gobiernos son innecesarios sin importar cuál sea su tamaño, entonces bajo la visión de Ayn Rand y sus randroides, entras inmediatamente al grupo de los malditos colectivistas:

El anarquismo es un producto y una expresión del colectivismo. ¿Por qué no consiguen los “anarco-capitalistas” entender la cuestión anterior? Porque piensan en términos de grupos, en vez de individuos. (tomado del artículo Contradicciones del anarcocapitalismo)

Como lo acaban de leer.

Vamos a analizar por partes un pequeño fragmento del artículo antes mencionado:

Digámoslo de esta forma: un gobierno adecuado es una agencia de defensa... 

Bien, los objetivistas aceptan que el gobierno es una agencia de defensa, como las agencias de defensa que operarían en el anarcocapitalismo, con la única diferencia de que ésta es un monopolio. Pero es una agencia de defensa al fin, ¿por qué insisto en éste punto? Por lo siguiente...

y para ejecutar su misión no puede permitir que “competidores” (otras pandillas) usen la fuerza sin supervisión. 

¿Sin la supervisión de quién? De la agencia monopolística, me imagino, pero en ese caso, ¿por qué tiene esa agencia el derecho a supervisar? Porque los objetivistas así lo dicen. ¿Y quién supervisa la agencia monopolística? los ciudadanos, supongo, pero en ese caso, ¿por qué no pueden supervisar, con la misma facilidad, la actuación de otras agencias que le hagan competencia? No hay respuesta.

La importante diferencia entre un gobierno apropiado y una agencia de defensa privada es que el gobierno apropiado está puesto bajo un control objetivo.

Desde luego, y es que para los objetivistas, todo lo que tenga su sello de aprobación se convierte automáticamente en objetivo, que por algo se llaman objetivistas y no subjetivistas, o hagoloquesemeantojaistas. Y es que ya fuera de broma, estos muchachos de verdad creen que un control es objetivo solamente cuando se trata de su control.

Así pues, los anarquistas que no son pacifistas se oponen, no a la fuerza como represalia, sino a que esta fuerza sea puesta bajo un control objetivo. Objetan a que haya objetividad.

Pues claro, ya que los objetivistas han torcido el lenguaje para hacer objetividad=objetivismo, no hay más que decir. Los anarquistas nos oponemos, en efecto, a que haya objetivismo, y como estos tios son los poseedores de la verdad más verdadera, se concluye que somos seguidores de Satan. Fin.

Al final, por más que se den aires de superioridad moral e intelectual, los objetivistas caen en las mismas trampas lógicas que los socialistas: Ambos creen tener la razón; ambos rechazan de manera terminante cualquier forma de gobierno que no sea la suya; para ambos, la violencia puede y debe ser controlada de manera eficiente por un grupo de personas, y curiosamente, en ambos casos, el grupo de elegidos son ellos mismos. Ambos tienen la ilusión de que todas las cosas que hacen que un monopolio legal abuse de su posición, mágicamente serán anuladas cuando se trata del monopolio de la violencia y, sobre todo, una vez que ellos, los elegidos, hayan tomado el control. Que ellos sí saben cómo hacer las cosas.

Al final, si el monopolio de la violencia puede, según los objetivistas, ser puesto bajo un control objetivo sin que se jodan las cosas, se concluye que con cualquier otro servicio, digamos, la electricidad, se puede hacer lo propio, con lo que queda justificado no solamente el monopolio de la violencia, sino el de todas las industrias y servicios. Por mucho que se dijeran objetivos, realmente requiere un simple paso lógico extra para pasar del minarquismo (gobiernos mínimos) al socialismo (gobiernos totales). Pero no vayan a decirlo cerca de un randroide, si no quieren que los tache de colectivistas... por más que los colectivistas sean ellos.

Minarquismo: La vieja idea de que puedes sumergirte en el fango del monopolio estatal y, a diferencia de todos los que lo intentaron antes, salir inmaculado.


martes, 12 de marzo de 2013

Grupos de Autodefensa. Parte I: Cuando a la CNDH le pesa mucho la D y la H.


A raíz de la ingobernabilidad que sufre el país debido a la violencia que el propio gobierno ha creado, incluso el servicio más básico que debe ofrecer todo gobierno que se precie (la seguridad) ha dejado de ser garantizado. Debido a esto, en tiempos recientes resulta cada vez más frecuente que comunidades enteras (sobre todo indígenas) renieguen de los servicios de seguridad estatales y armen grupos de "autodefensa" (ver aquí y aquí). 

Es por ello que la CNDH, siempre preocupada por los "derechos humanos", ha emitido un par de comunicados (ver aquí y aquí) donde deja clara su postura. Vamos a revisar con un poco de detalle las partes que nos interesan:


1. "La CNDH considera que la seguridad pública es un derecho humano..."

En una entrada anterior se presenta la justificación de por qué la seguridad pública no puede ser un derecho humano (en resumen: porque entra en contradicción con otros derechos más básicos, como el derecho a la propiedad y a la libre asociación, y éstos últimos tienen preferencia). Pero bueno, no sorprende que la CNDH se tome cualquier capricho como derecho humano. Continua diciendo:


"...y está relacionado directamente con el concepto de estado de derecho y de paz pública." 


Es decir, que según estos chicos, no puede haber seguridad, ni ley, ni nada donde no hay gobiernos, y en ausencia de estos, lo más probable es que explotaría el propio universo. Desde luego, los de la CNDH siguen pensando que los anarquistas son una bola de violentos despistados (uno de los efectos de asociar todo anarquismo con el anarcocomunismo, ideología que atrae a toda clase de vandalos resentidos) y que la única forma de brindarte seguridad es nombrando un verdugo oficial que te pisotee como animal para que te mantengas dentro del ámbito de lo civilizado. ¿Se fijaron en la H de CNDH? Pues bien, no se lo tomen tan en serio, no les vaya a dar ideas...


2. "Asimismo, recuerda que el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que ninguna persona puede hacerse justicia por sí misma ni ejercer violencia para reclamar su derecho."

No podían dejar pasar la oportunidad de invocar algun artículo de la constitución. Después de todo, no es ningun secreto que los chicos de Derechos Humanos son ferreos defensores del más rancio positivismo juridico (al cual le dedicamos alguna entrada hace algun tiempo). Cada vez que una persona cuyos derechos (legítimos o no) han sido violados presenta una queja, los chicos de la CNDH brincan de gusto y comienzan a llenar formatos, tomar declaraciones, buscar artículos, leyes, reglamentos y procedimientos para empezar a armar su maraña de papeleo, para al final emitir una recomendación al agresor en cuestión (algo así como "por favor no vuelvas a violar a esa mujer, que esto entra en conflicto con el articula tal, seccion tal, bis bis, etc"). Es la forma como ellos simulan que están defendiendote. La verdad es que tu defensa es algo secundario, lo importante es que ellos tengan algo que justifique el dinero que les dan, para poder vivir con sus asquerosas conciencias. Recordemos que todas las agencias (nacionales e internacionales) de derechos humanos no tendrán ningun reparo en aceptar que un individuo tiene derechos solamente si su país se suscribe a los tratados internacionales, de modo que si eres un judío en la alemania nazi, basicamente estás jodido, y tienes los mismos derechos que un hamster. Los chicos de la CNDH deberían cambiarse el nombre a algo así como CND*H. Digo, para que uno vaya advertido.


3. "Nada justifica que un grupo de personas decida tomar justicia por propia mano e intente sustituir a los poderes públicos al colocarse por encima del gobierno. El artículo 17..."

Si, gracias Stampy (CNDH), ya nos mencionaste el artículo 17. ¿Por qué el gobierno está por encima de todo? Si un gobierno se convierte en una institución genocida como la Alemania Nazi, ¿no está justificado que un grupo de personas intente pararlo mediante métodos radicales (incluso violentos) no contemplados en la constitución? Pues resulta que no, nada de eso. Si se llevan a tu familia a un campo de concentración para gasearlos, que no cunda el pánico, que esto es lo que debes hacer: presenta una queja, la CNDH estudiará tu caso, y le recomendará al gobierno en cuestión que por favor, que aca de un positivista a otro, haga el paro y deje de asesinar. Gracias, CNDH, ¿qué habríamos hecho sin ti?.


4. "Esta situación resulta sumamente preocupante, puesto que las violaciones al debido proceso que cometan estos grupos difícilmente podrá convalidarse por las autoridades ministeriales o los jueces..."

Esta es sin duda la mejor de todas. Noten por favor el problemón gordo de los grupos de autodefensa: que las autoridades ministeriales o los jueces difícilmente pueden supervisar su actuación. Una pregunta a Raúl Plascencia (director, jefe, o lo que sea de la CNDH): Y a las autoridades ministeriales y jueces (en particular los locales), ¿quién los vigila y convalida? Una instancia superior, supongo, ¿y a esa instancia superior quién la convalida? Debemos parar en algún momento, puesto que el gobierno es por definición un monopolio de la justicia y de la ley, con una estructura jerárquica. De modo que tarde o temprano tendrá que decir las palabras mágicas: el gobierno se juzga, vigila y convalida a sí mismo... ¡como los grupos de autodefensa!

Y es que realmente no sé por qué le preocupa tanto a la CNDH: si un grupo de autodefensa acribilla a diez ciudadanos inocentes, entonces la CNDH podrá proceder exactamente como procedía con los cuerpos de seguridad pública: estudiar el caso, emitir una recomendación a los grupos de autodefensa, e irse tan contenta. ¿Cual es entonces el problema? Genios.


 "... quienes eventualmente pueden dejar en libertad a personas probablemente responsables de delito, abonando a la impunidad que pretenden combatir."

Sí, porque eso de maleantes saliendo libres nunca se ha visto en las instituciones de seguridad pública. Lo de siempre, que si un gobierno presenta conductas genocidas, violentas, gandallas, tramposas, y arbitrarias, todo está bien, no hay problema (porque la CNDH puede arreglar todo con el superpoder de las recomendaciones). Pero que lo haga un particular ya es pasarse, oiga.

Que en resumen: que sí, que la CNDH entiende que nos están asesinando, que estamos desesperados y que nos hemos visto obligados a tomar un arma para proteger nuestro derecho más básico: el derecho a la vida. Que se solidarizan con notrosos, pero si tienen que elegir entre los derechos de las personas y los derechos del gobierno, la CNDH se pone del lado del gobierno. ¿Derechos Humanos? Ya te puedes ir olvidando...

Continuará...

* La D es solo para fines ilustrativos. No son Derechos de verdad.

domingo, 10 de febrero de 2013

Yo en anarquismo y sin mi navaja.


Una objeción común cuando debato con alguna persona sobre la el anarcocapitalismo (no confundir con anarcocomunismo, por favor) es esta: que en una sociedad sin ley no podría haber una convivencia básica que garantizara la estabilidad y el progreso, haciendo la vida en sociedad un infierno. Si bien se entiende que las personas cometan el error de juzgar que es lo mismo ley que gobierno, dicho argumento no deja de ser un ataque al hombre de paja. Resulta increiblemente difícil hacer entender a las personas que no es lo mismo ley que gobierno, que son dos cosas que, aunque estan intimamente relacionadas (en parte gracias al positivismo jurídico que tomó fuerza a partir del siglo XIX), pueden existir una sin la otra. 

Hace ya algunos ayeres tuve la mala fortuna de que un taxista irreflexivo invadiera bruscamente mi carril en un intento de parar para subir pasaje, lo que provocó un choque entre mi vehículo y el suyo. La culpabilidad del taxista fue tan evidente que no intentó negarlo ni discutir ese aspecto. En lugar de eso, intentó convencerme de que no llamara a mi seguro (alegando que se iba a tardar mucho, y otras cosas que ya no recuerdo). Supongo que el tio no tenía licencia de conducir, lo que lo iba a meter en un gran problema. Eran cerca de las 09:00 pm. Ahora yo me la paso jodiendo con que es posible (y deseable) un sistema de ley privada y arbitraje privados, de que no es necesario ir con un gobierno como niños chiquitos para zanjar los conflictos, y que entre particulares se puede llegar a acuerdos, siempre que no haya mala fe de por medio, ¿cierto? Así que pensé: "si en este conflicto terminas llamando al seguro, que tiene la ley y el poder estatal de su lado, entonces eres un hipócrita". De modo que decidí que este asunto se iba a resolver entre particulares, sin recurrir a gobiernos ni empresas aseguradoras, y sin más armas que el honor y la razón. Anarquía, pues.  

Lo primero que propuso el taxista fue que lo llevara al día siguiente a un taller de hojalatería de su asociación de taxis, donde me repararían sin costo el golpe. Le señalé que no tenía garantía alguna de que al día siguiente su taller no desconocería al taxista y para ese momento ya no tuviera manera de contactarlo. Me dio su palabra. Le dije que no suponía mala fe de su parte, pero que tampoco podía suponer que actuaría de buena fe, de modo que su palabra no me bastaba, y que no me le iba a despegar ni a él ni a su vehículo antes de quedar este asunto resuelto satisfactoriamente.

A continuación me propuso pagarme el golpe en efectivo, una idea mucho más razonable. El problema es que yo no tenía idea de cuánto valía el golpe. Él me dio su estimación. Le dije que no podía ser juez y parte en el conflicto, y le propuse que una tercera persona aceptada por ambas partes evaluara el golpe, y que esa cantidad me pagara. El taxista señaló que a esta hora no ibamos a encontrar hojalateros abiertos, pero que no muy lejos había un taller de hojalatería donde trabajaba un conocido suyo. Acepté que dicha persona arbitrara para nosotros, con la condición de que si la cantidad que ofrecía me parecía a todas luces poco razonable, llamaría al seguro y que pasara lo que tuviera que pasar. Durante todo el trayecto, llevé siempre al taxi delante mio.

Llegamos al lugar, donde despertaron a su amigo y le pidieron que evaluara el golpe. Éste dio una estimación de mil pesos. El taxista propuso, una vez más, que el carro se quedara allí donde sería reparado, pero me negué de manera terminante. Le propuse que acabáramos con esto pagando el golpe en efectivo. El taxista, mostrandose claramente molesto, aceptó el trato, fue a su vehículo, sacó mil pesos en efectivo, y me los dio. De esos mil, le di 50 pesos al hojalatero en pago por su servicio de arbitraje, el conflicto quedó resuelto y en ese momento cada quién tomó su camino.

Los libertarios no suponemos que las personas son honorables, virtuosas, honestas, inteligentes o bien intencionadas; es indudable que si hubiera dejado ir al taxista bajo la promesa de que me pagaría el golpe después, no habría vuelto a saber de él. Pero eso no impidió que se llegara a un acuerdo, aceptado por ambas partes. Durante el proceso se recurrió a un servicio privado de arbitraje (el hojalatero) para que diera un veredicto (el monto del daño) y se cumpliera una ley (el acuerdo mutuo de aceptar los resultados del juicio). Todo el proceso tardó menos de una hora. ¿Como se habría desarrollado esta historia si en lugar de un servicio de justicia privada hubiéramos ido al Ministerio Público? 

Me parece una cosa lamentable esa idea de que ley=gobierno. Pensemos en todos los pequeños y grandes conflictos en los que nos hemos visto envueltos a lo largo de nuestra vida, y que hemos terminado resolviendo. ¿Qué porcentaje de ellos requirieron ir a parar al ministerio público? ¿Por qué insistimos en que ausencia de gobierno es ausencia de ley o de justicia? Si el ser humano no fuera capaz de resolver conflictos sin usar la coherción o la fuerza, simple y sencillamente no sería un animal social. Es nuestra naturaleza la que nos permite llegar a acuerdos y honrarlos, no una institución violenta que nos vigile. ¿Por qué insistimos en que sin gobierno las personas no pueden ponerse de acuerdo y resolver conflictos?


viernes, 11 de enero de 2013

Lógica para objetivistas: Meet the Randroids.


Como ya resulta cansino (e incluso aburrido) estar siempre jodiendo con los amigos progresistas y lo equivocados que están, vamos a inaugurar una nueva sección dedicada a un segmento mucho menos conocido, al que yo en particular le estaré siempre agradecido, pero que no deja de estar, en mi humilde opinión, lleno de incongruencias. Me refiero a los randroides, y si no había oído hablar de ellos no se preocupe, que yo se los presento.

Ayn Rand, objetivista y enemiga
natural de los comunistas.
Como probablemente ya sepa el querido lector, Ayn Rand fue una filósofa y escritora defensora del capitalismo más rapaz (de acuerdo a los progresistas), es decir, del capitalismo laissez faire, así como creadora de una filosofía que ella misma nombró objetivismo, y que abarca la metafísica (teoría de la realidad), epistemología (teoría del conocimiento), ética (teoría de la moral), política (teoría de las relaciones humanas) y estética (teoría de la belleza).

Bien, hasta ahí la wikipedia. El caso es que muchos de nosotros tenemos en gran estima a Ayn Rand por su novela más famosa, La Rebelión de Atlas, que ha resultado un texto influyente para muchos al exponer de una manera muy elocuente los vicios del socialismo y la intervención gubernamental. Al final muchos terminamos dando el último paso, que es pensar que si el gobierno no debería estar mosqueando a la gente en lo económico, quizá tampoco tiene derecho alguno a mosquear en lo moral (lo que en última instancia lleva al anarquismo).  Y ahí está todo el problema, porque como probablemente sepan, Ayn Rand nunca fue anarquista, y siempre defendió la existencia de gobiernos (mínimos y voluntarios, pero gobiernos al fin). Y es que por más que se diera aires de objetiva, la señora nunca dejó de ser una radical, y una vez que decidió aferrarse al minarquismo, la perdimos para siempre.

Y perdimos también a muchos objetivistas. Porque es normal dejarse convencer por Ayn Rand y adoptar sus ideas, pero si después de un tiempo sigues estando de acuerdo en todo lo que ella decía, entonces pasas a convertirte en un randroide en toda regla. El objetivismo tiene muchas cosas buenas, sí, pero al final Ayn Rand se equivocó en otras tantas, y en lugar de seguir mejorando su teoría con el tiempo, decidió que era mejor idea simplemente parar en seco y no avanzar más. Y para que nadie fuera a sospechar nada, se llamó objetivista.

Y así como entre los marxistas empezaron a pulular los pubers babosos que desprecian a los ricos, quieren cosas gratis y no saben na' porque realmente no han leído a Marx, también entre los objetivistas fue creciendo una nada despreciable proporción de pubers babosos que desprecian a los pobres y no saben tampoco na' porque nunca leyeron realmente a Ayn Rand. El Urban Dictionary ya lo explica muy bien:

Randroid:

A blind follower of Ayn Rand & her philosophy of objectivism.
Randroids are often selfish rich kids who want to justify being rich and economically conservative, or "classical liberalism" and engaging in illegal activities such as drug use and having sex with underage girls.

Randroids will always say shit like "Is a man not entitled to the sweat of his brow?" regardless of the fact that most of them inherit their wealth as did their fathers, and their fathers before them.

Randroids are never working-class folks getting by paycheck to paycheck, and do not care about such people.

Privatizing everything, from police to schools, is their dream.

To a Randroid, being nice, charitable, altruistic and fair is to be a morally reprehensible person and such things are vices.


Los seguidores ciegos de Ayn Rand, los fanáticos del objetivismo, esos son los randroides. De modo que damos por inaugurada esta sección, y en lo sucesivo nos dedicaremos a discutir las diversas joyas que Ayn Rand dejó como legado intelectual, esperando que a algún randroide le sea útil (que lo dudo).